A bordo del Transiberiano

Viajar en tren no tiene por qué ser siempre un mero trámite para llegar al destino deseado, también se puede disfrutar del trayecto en sí: de las vistas tras la ventana, de la compañía que dormita o habla sin parar, de la comida y como no, de los destinos, los fabulosos lugares, todos únicos y excepcionales.

Muchos se atreven a decir que viajar a bordo del Transiberiano ha sido el mejor viaje de su vida y no dudo que lo fuera pues tiene todo lo necesario para experimentar una travesía inolvidable. El Transiberiano es el tren más largo del mundo, por este motivo está incluido en el libro de los Récords Guinnes y que se construyó con la idea de cruzar Rusia de punta a punta y de traspasar las fronteras hasta China, también para que todos los que quisieran descubrir el rincón siberiano tuvieran todas las facilidades para hacerlo.

Son largas horas de viaje pero no te faltará de nada: la comodidad y las buenas vistas están aseguradas, jamás verás escenarios iguales que los que te ofrece Rusia a través del panorámico cristal del Transiberiano, además este tren te dejará en lugares asombrosos que no te puedes perder. A pesar de que los paisajes invernales, con todas las montañas y ciudades nevadas son los más espectaculares, la mejor época del año para viajar a bordo del Transiberiano es entre mayo y septiembre, pues en los meses de invierno en Rusia se llegan a alcanzar temperaturas de -40º, no es un gran impedimento, cualquiera que lo desee puede viajar en esta época tan fría y deleitarse con los paisajes nevados, pero en ocasiones el Transiberiano debe parar debido a las bajas temperaturas y a las grandes nevadas y heladas, es por eso que lo más recomendable es viajar en los meses de verano, los paisajes siguen siendo espectaculares en cualquier época del año.

Este enorme tren tiene varias rutas, pero la más clásica es la que recibe el nombre de Transiberiano y que te lleva a los lugares más bonitos de Rusia. Pero si quieres traspasar fronteras y viajar hasta China y hasta Mongolia existe la ruta del Transmongoliano, que incluye ciudades donde descubrirás la verdadera esencia asiática. Nosotros te recomendamos la ruta clásica, la ruta que te lleva desde Moscú hasta la ciudad de Vladivostok pasando por Nizhni Nóvgorod, Ekaterimburgo, Irkutsk y por Jabárovsk, entre seis y hasta quince días de aventuras por Siberia que no te decepcionarán. ¡Súbete a bordo que nos vamos!

Ruta en el Transiberiano

Fuente foto: http://www.wallpapersonly.net/trans-siberian-railway-wallpapers.html

 

Moscú

Catedral de San Basilio, moscú

El Transiberiano parte su travesía desde el lugar más poblado de Rusia: Moscú. Lo ideal es llegar con varias horas, e incluso con un día de antelación porque sino no tendrás oportunidad de visitar esta ciudad tan maravillosa, ya que una vez que el tren se pone en marcha ya no hay vuelta atrás.

Si únicamente dispones de pocas horas para visitar la ciudad te interesará saber que el lugar más famoso de Moscú es el Kremlin, el centro histórico y arquitectónico más antiguo de la ciudad, el núcleo urbano que vio como se creaba la gran ciudad que hoy en día es Moscú. Si te dejas caer por aquí observarás construcciones y monumentos que tienen hasta seis siglos de antigüedad y que por muy diferentes que sean los estilos arquitectónicos conviven todos perfectamente dotando a la ciudad de esa esencia tan colorida y tan histórica que además forma parte del Patrimonio de la Humanidad.

Si aun te sobra tiempo visita la Catedral de San Basilio que se encuentra en la Plaza Roja, al lado de Kremlin. Lo que más te impresionará de esta Catedral que abre sus puertas al público todos los días -menos los martes- son sus cúpulas en forma de bulbo, cada una de ellas con unos colores y relieves distintos. Esta catedral la mandó construir el zar Iván el Terrible en 1555.

Y aunque vayáis a pasar horas y horas metidos en un tren, no perdáis la oportunidad de visitar el metro de Moscú, no significa que tengáis que montar en los vagones, simplemente entrar en este palacio subterráneo y observarlo detenidamente, es como un museo bajo tierra.

Otros lugares de interés son el Parque Gorki, el Teatro Bolshói, la Calle Arbat y el Mausoleo de Lenin.

Fuente foto: http://en.m.wikipedia.org/wiki/File:RedSquare_SaintBasile_(pixinn.net).jpg

Nizhni Nóvgorod

Panoramica de la ciudad de Nizhny-Novgorod

Nizhni Nóvgorod es una ciudad bañada por dos grandes ríos europeos: el Volga y el Oká y además es un gran centro económico, cultural e histórico donde encontramos muchos monumentos y otros puntos de interés a cada cual más bello y único que el anterior. Esta ciudad, que supone la primera parada del Transibetiano -depués de zarpar desde Moscú-, mezcla varias épocas, distintos ambientes, diferentes estilos, tanta variedad que te dejará maravillado. Nizhni Nóvgorod figura entre las 100 ciudades del mundo que guardan un valor histórico y cultural de gran importancia para la humanidad según la UNESCO.

En esta ciudad encontraremos maravillosos balnearios donde calentarse en invierno cuando la temperatura media exterior es de -12º, o refrescarse en verano donde se alcanzan temperaturas de hasta 25º en los veranos más calurosos.

Destacamos el centro histórico, el Kremlin de esta ciudad es la principal atracción turística. Este centro urbano se encuentra en una ubicación muy original: en lo alto de una colina con inmejorables vistas al río Volga y al Oká y desde donde se obtienen paisajes increíbles del norte y del oeste de la ciudad. En el Krelim se encuentra la plaza más famosa de la ciudad: la Plaza de Minim. Otra plaza es la de Gorki que sirve de puerta de entrada a una calle peatonal en la que figuran una serie de edificios de gran belleza, tiendas tradicionales y de todo tipo, restaurantes muy acogedores, teatros y otros locales.

En la ciudad también hay varios museos para los verdaderos amantes del arte y de la cultura en general. El Museo de Arte de Nizhni Nóvgorod es muy importante y cuenta con una amplia e interesante colección de obras con más de 10.000 pinturas y objetos expuestos. Otro museo es el de historia y arquitectura, muy recomendable también.

Fuente foto: http://www.travelallrussia.com/nizhny-novgorod/

Ekaterimburgo

Panorámica de Ekaterinburgo

Siguiendo con nuestro trayecto y después de 33 horas en tren llegamos hasta Ekaterimburgo que recibe ese nombre por la emperatriz Yekaterina I, la esposa de Pedro el Grande, el zar que fundó la ciudad en el año 1723. Esta ciudad lleva siglos siendo un importante núcleo de la industria minera de la zona de los Urales y de Siberia. Años atrás también fue una ciudad de gran importancia militar e industrial.

Está ubicada en una posición privilegiada a los pies de los Montes Urales, a lo largo del río Iset y rodeada por bosques y por lagos. Todo cuanto rodea a Ekaterimburgo es naturaleza, con paisajes de gran belleza. Pero Ekaterimburgo, a parte de su carácter industrial y de exuberante vegetación también es una ciudad con mucha historia y con muchos monumentos que hacen alarde de siglos y siglos de tradiciones.

Hay muchas cosas que puedes ver, sobre todo iglesias que se caracterizan todas por su gran belleza. La Catedral de la Sangre Derramada es un lugar que atrae a muchos turistas por su gran carga histórica ya que aquí fue asesinado el ultimo zar de Rusia junto a su familia a manos de los bolcheviques, lo que supuso el final de la dinastía de los Romanov. A pesar de ello, los restos del zar se encuentran enterrados en San Petersburgo.

También puedes visitar la iglesia más antigua de la ciudad, la Iglesia de la Ascensión, que ha permanecido en pie a pesar de los innumerables ataques que ha recibido la ciudad a lo largo de su historia. Es de estilo barroco y posee una belleza excepcional, de hecho podría ser de las iglesias más bonitas que podamos encontrar en toda Rusia, con sus altas torres, son innumerables ventanales, sus paredes azules… Toda una belleza.

Otros lugares de gran interés son la ópera, también hay teatros de comedia musical, un auditorio de la Filarmónica y también teatros de títeres para niños. El metro también es muy bonito, además de ser de los más cortos que existen en el mundo pero éste al igual que el de Moscú es como un museo bajo tierra, en concreto el metro de Ekaterimburgo está decorado por miles y miles de piedras preciosas de los Montes Urales.

Fuente foto: http://commons.wikimedia.org/wiki/File:Center_of_Ekaterinburg.jpg

Irkutsk

Panorámica de Irkutsk

Irkuts es casi casi el lugar favorito de los que se recorren Sibertia en el Transiberiano, algo que no es de extrañar pues la ciudad posee una belleza única y todo lo que rodea a esta ciudad es naturaleza en estado puro. A tan solo sesenta kilómetros de la ciudad se encuentra el famoso lago Baikal, lugar al que acuden todos los turistas que se dejan caer por esta ciudad.

El lago Baikal es de origen tectónico y se formó hace más de veinticinco millones de año. Fue nombrado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1996. Muchos lagos existen en esta pequeña ciudad de Rusia, muchos más se encuentran repartidos por todo el país, y ya si nos ponemos a contar la cantidad de lagos que hay en el mundo la cifra puede ser abrumadora, a pesar de ello, el lago Baikal se lleva todo el reconocimiento y todo el mérito por ser de los lagos más asombrosos. Para empezar mide 31.494 kilómetros cuadrados, tiene 636 kilómetros de largo y 80 de ancho y además tiene una profundidad de 1.680 metros lo que supone que es el lago más profundo del mundo.

El lago está rodeado por montañas y bosques. Otra peculiaridad del lago Baikal es que tiene unas veintidos islas, la más grande es la de Oljón con 72 kilómetros de largo. El lago Baikal obtuvo su fama gracias al Transiberiano que bordea en su recorrido parte de este gran lago y tuvieron que construirse cerca de 200 puentes y varias decenas de túneles para que el tren pudiese llegar hasta la ciudad de Irkuts.

Es tan asombroso este lago que incluso tiene un habitante muy poco habitual y extraño. Aquí vive una foca de agua dulce que nadie, ni los expertos, saben como llegó hasta allí pues su lugar de origen en realidad comprenden las regiones del Ártico. En definitiva, el lago Baikal es un lugar asombroso donde además de disfrutar de la naturaleza puedes practicar todo tipo de actividades al aire libre.

Otros lugares que podrás visitar son, por ejemplo, la Universidad Estatal de Irkutsk y el Jardín Botánico, que pertenece a esta universidad y cuenta con 27 hectáreas de extensión. Además, la ciudad en sí de Irkutsk también es una maravilla, merece la pena pasear tranquilamente para observar las calles, las casitas de madera, el puerto, todo mezclado con gran cantidad de árboles y de muchísima vegetación. Irkutsk es una ciudad que convive en armonía con la naturaleza.

Fuente foto: http://www.airpano.com/360Degree-VirtualTour.php?3D=Irkutsk-Lake-Baikal-Russia

Jabárovsk

Panorámica de Jabarovsk

La ciudad de Jabárovsk se encuentra muy próxima a China pues la frontera se sitúa a tan solo veinticinco kilómetros de la ciudad. Aquí podemos encontrar de todo, los edificios de distintos estilos aportan un contraste muy notorio donde vemos una ciudad artística pero también muy industrializada.

Jabárovsk es un lugar donde priman los negocios pero también se le dedica gran importancia a la cultura y por eso la ciudad cuenta con muchísimos museos, teatros y otros sitios de interés cultural. Un museo a destacar es el Museo Histórico-Etnográfico N. Grodekov donde todos los días hay alguna exposición interesante para ver, la temática trata sobre la naturaleza y sobre historia.

Otro gran museo es el del Arte del Lejano Oriente donde se muestra una colección muy importante sobre el arte del mundo antiguo de Europa Occidental y de los pueblos de Oriente así como la Revolución Rusa y el arte soviético. También tiene gran importancia el Museo Histórico Militar y el Museo de Geología.

Esta ciudad también destaca por tener un sinfín de espacios verdes, parques y jardines donde poder practicar gran variedad de deportes o de otro tipo de actividades, así como para descansar o dar un paseo agradable observando las plantas y los edificios de la ciudad.

 

Fuente foto: http://www.palytra.com/es/visitas-guiadas/transiberiano/jabarovsk_viaje-a-rusia

Vladivostok

Vista aérea de Vladivostok

Llegamos tras un interesantísimo trayecto hasta Vladivostok, el lugar donde el Transiberiano pone fin a la intrepidante aventura por las ciudades de oriente. Por suerte, para finalizar el viaje Vladivostok nos ofrece unas inmejorables vistas y un monton de cosas por hacer para volvernos a casa satisfechos.

 Esta ciudad es montañosa por naturaleza y sus edificios están construidos sobre estas pendientes montañosas. Desde lo alto de cualquier edificio se puede ver la ciudad entera y descubrirás lo bonita que es con todas sus puentes, sus grandes parques y jardines, las casitas de madera, sus edificios de hormigón duro, los prerrevolucionarios y otros edificios de estilos diferentes.

 Esta ciudad crece conforme pasan los años y se hace más moderna, prueba de ello es el puente colgante Russki, el más largo del mundo entero.

 Recomendamos varios museos: el Regional de Historia Arsenyev y el Museo de la Fortaleza Vladivostok.

 Además, algo que resulta realmente emocionante es montar en el enorme funicular que se alza sobre la calle Pushkinskaya y desde el cuál se logran unas fotos muy bonitas. Desde aquí podrás ver la ciudad por entero y las islas que se encuentran alrededor.

 Los mercados también son increibles, repletos de artículos tradicionales tanto rusos como chinos, puedes encontrar desde buzos y sopletes hasta estéreos y alimentos típicos. Esta ciudad mezcla la esencia rusa y la asiática en cuanto a los paisajes, la gastronomía y la arquitectura, un lugar multicultural donde podrás encontrar todo lo que buscas para concluir con éxito tu viaje a bordo del Transiberiano.

 

Fuente foto: http://www.badec.cz/russian-open-grand-prix-2014/