La cultura china pone a tu disposición vacaciones de corte milenario

El país más poblado del mundo, hogar de más de 1.300 millones de almas y cuna de 58 grupos étnicos reconocidos, guarda cientos de ases escondidos en la manga que el viajero curioso irá destapando en forma de manifestaciones culturales. Hay tantas y tan dispares, que tú y yo podremos haber hecho el mismo viaje a China y haber vivido vacaciones notablemente diferentes.
La religión es el principio del concepto de diversidad en este país. Budismo y Taoísmo conviven a su manera con el Islamismo, el Confucianismo e incluso el Cristianismo y todavía hay quien practica una mezcla de varias. Toda religión, en cualquier caso, vive pegada y casi en mixtura con la otra esquina del tablero cultural chino: la mitología y filosofía, con cuyos credos y pensamientos se da forma a la educación de una sociedad que lleva alimentándose de tales creencias desde el neolítico.
viaje china
                                                                                                                                                             Fuente: © familymwr
Y es que el adjetivo milenario vale para ilustrar buena parte de la actividad cultural china. Sirve, por ejemplo, para definir su gastronomía, que por supuesto tiene también en el concepto de variedad su otro rasgo definitorio. Mariscos, carnes, verduras y arroces están disponibles para los comensales desde los tiempos de los emperadores, en cuyos festines solían ofrecerse hasta 100 platos diferentes en cada comida. Y sí, incluso la famosa gastronomía de Hong Kong, hoy elevada a la categoría de gourmet, tiene parte de sus raíces echadas en la cocina dinástica china.
Filosofía, religión y gastronomía toman forma en una arquitectura que presume ejemplos datados de hace alrededor de 2000 años. Templos horizontales, jerárquicos y hermosamente simétricos se convierten en argumento visual para entender que unas vacaciones en China no se parecerán a las de otros viajes. Prepara tu visión caleidoscópica porque aquí te hará falta para encajar el apasionante surtido de culturas.