Los secretos de Bolonia la rossa, dotta e grassa

Esta ciudad del centro-norte de Italia es conocida como “la roja” por el color característico de la terracota de sus construcciones arquitectónicas, pero también por su histórica vinculación con la izquierda italiana -ideal marcado, sobre todo, por las contiendas alrededor de la Segunda Guerra Mundial del siglo pasado-. Es conocida como “la sabia” porque alberga la Universidad más antigua de la Europa Occidental, datada de 1.088, producto de una fructífera época en la que fue centro económico, artístico y cultural, llegando a convertirse en la quinta ciudad más poblada de Europa. Por último, se la conoce como “la oronda” porque su cocina es de las mejores del país.

Bologna la rossa, dotta e grassa. Foto: Chiara Fambri

Bolonia (Italia) – @Chiara Fambri

La capital de la región de Emilia-Romagna se sitúa en un punto clave de Italia. Cercana a Verona, Venecia y a menos de hora y media de Florencia, se convierte en un destino de visita imprescindible. También, por la viveza que desprenden sus calles a nivel cultural y lúdico, pues es la ciudad europea, por ejemplo, que más estudiantes Erasmus recibe.

Los 7 secretos de Bolonia

Si decidís pisar esta bella ciudad, no os quedéis solo con lo superficial. Sin despreciar, ni mucho menos, la importancia de sus torres (hay 21 en la actualidad) ni de su histórica Universidad, Bolonia alberga siete secretos que os encantará descubrir:

1. La Finestrella: Bolonia está repleta de canales subterráneos que transportaron mercancías en su momento (de hecho, la ciudad era conocida, también, como la piccola Venezia). Actualmente solo sobrevive un tramo del Canalle delle Molline al exterior. La Finestrella desde la cual asomarse al pequeño canal se sitúa en Via Piella.

La Finestrella i el Canalle delle Molline, Bolonia (Italia)

Bolonia (Italia) – @Stefano akabolla

2. Neptuno: La Fontana de Nettuno es uno de los iconos más característicos de la ciudad. Lo que no mucha gente sabe es que los “atributos” viriles originales del Dios tuvieron que ser modificados por el escultor después de una trifulca con la Iglesia, que los consideraba excesivos. No obstante, en el pavimento hay una baldosa de una tonalidad diferente al resto. Si no situamos sobre ella y miramos a la fuente veremos el efecto óptico que el célebre artista, Giambologna, ideó para burlar las restricciones.

3. Las Tres Flechas: en la Strada Maggiore, hay una estructura de madera cuyas vigas mantienen tres flechas clavadas. Dice la leyenda que fue a causa de unos individuos que tenían la intención de matar a un hacendado local que, despistados por la imagen de una mujer desnuda que vieron en una ventana, no acertaron en su tiro.

4. Cannabis: si pasamos por el Cantón de Fiori, bajo los pórticos en plena Via Independenza, nos encontraremos con un fresco en el que se puede leer “panis vita, cannabis protextio, vinum laetitia”; es decir: “el pan es vida, el cannabis protección y el vino alegría”. Antaño el cannabis era una sustancia permitida en Bolonia, además de ser una gran fuente de riqueza agrícola en la ciudad.

5. El pórtico de los susurros: si nos acercamos al Palazzo del Podestà y buscamos bajo la Torre dell’Arengo las estatuas de San Doménico y de San Petronio, patrón de la ciudad, vemos que entre ellos se alarga un arco de canto a canto por cuyo extremo una persona puede hablar mientras que otra puede escucharla situada al otro lado. Esto lo utilizaban los curas para confesar a los leprosos sin ser contagiados.

6. La cara del diablo: en la Piazza Santo Stefano vivía una de las familias más poderosas de la ciudad, que por lo visto no se llevaban demasiado bien entre ellos. La cara de todos los miembros de la familia fue mandada a esculpir en la fachada del palacete, pero entre los rostros nos llama la atención uno en concreto: la cara del mismo diablo. No se sabe si se trató de una burla hacia un miembro concreto o si el artista la esculpió como crítica a la familia al completo.

La cara del diablo en la Piazza Santo Stefano, Bologna (Italia)

Bolonia (Italia) – @Ares Cremonini

7. La mayor meridiana del mundo: si nos acercamos a la Basílica de San Petronio, entre los meses de noviembre a marzo, cuando el Sol está en todo lo alto filtra por un pequeño agujero por el techo y dibuja una línea de luz, que posándose sobre el suelo nos indica la fecha exacta. La meridiana fue construida en 1655 por Giandomenico Cassini y mide casi 70 metros de largo.

Volveréis a ser como niños descubriendo el mundo en Bolonia.

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