Pádova, arquitectura y universitarios

Tras los canales, los puentes y las mareas de turistas hay una ciudad que se esconde por donde continúa el valle del río Brenta. A tan solo 40km de Venecia se levanta, tímidamente, Pádova, o Padua en español. Esta ciudad te recibe con amplias plazas, naturaleza escondida en cada esquina y una alegría impropia del Venetto. Si bien pocos pasarán a conocerla, nosotros queremos convencerte de que descubras sus encantos.

Arte e historia son algunos de los ingredientes de la mágica receta de Pádova. Conocida por San Antonio, santo incansable, sus diferentes construcciones inspiran a artistas y visitantes. La Basílica de la ciudad es uno de los tesoros arquitectónicos más valorados. Aunque predomina el estilo barroco, conjuga otras influencias, como la gótica, que le aportan una belleza idescriptible. En su interior se esconde pequeños tesoros, entre ellos, el más importante, es la lengua incorrupta de San Antonio. Los católicos cuentan que simboliza la verdad con la que predicaba el franciscano. Además, a pocos pasos, encontraremos la Capella dell’Arca, donde descansan los restos de San Antonio, y que se ha convertido en un templo donde los creyentes rezan al santo.

Basílica de Pádova

Autor: John W. Schulze

Si bien es cierto, la religión forma parte de la historia de Pádova, y también ha contribuido a los tesoros que hoy en día conserva. Sin embargo, también encontramos otras piezas artísticas únicas con otros orígenes. Destacamos la figura de Gattamelata, una estatua ecuestre de Donatello,  y una preciosa capilla decorada por Giotto, la Capella dei Scrovegni. Esta última parada se encuentra en la Arena, antiguo circo romano. La pintura que allí contemplaremos refleja diferentes frescos de la vida de Jesús. Los expertos considerán esta aportación una de las obras cumbre del artista.

El recorrido arquitectónico continua en el Pratto della Valle, una plaza verdaderamente amplia considerada la segunda más grande de Europa, después de la Plaza Roja de Moscú. A veces encontramos cosas inesperadas en lugares recónditos, y esta es una de ellas. Antiguamente era el escenario de las ferias ganaderas de la región, hoy es un enclave único.

No queremos acabar la historia sin escribir sobre otro rincón singular. En la Piazza dei Signori hay un reloj que se considera un emblema y orgullo para Pádova, pues es el más antiguo de Italia. Frente a él, un León acompaña las horas, el cual es el mismo que ocupa la Plaza de San Marcos de Venecia, como signo de unión entre ambas urbes.

Dejando el mundo artístico a un lado,  llegamos a la parte más social de la ciudad. Existe una plaza que, sobre las 7 de la tarde, coge fuerzas para recibir una avalancha de universitarios, locos por tomar la primera cerveza de la tarde. Esta es la Piazza dell Erbe, y ellos los afortunados jóvenes que estudian en la centenaria Università di Padova. En antigüedad, ocupa el tercer puesto en Italia, pues fue fundada en 1922, y acompaña, anualmente, a más de 60.000 estudiantes de la región del Venetto, sobre todo de las poblaciones que discurren entre Padua y Venecia.

Spritz

Autor: Phil

Junto a los jóvenes, que dotan de viveza y ambiente a esta ciudad, el resto de sus habitantes frecuentan las plazas  en busca de charla, amigos, desconexión y un delicioso Spritz, una mezcla de Campari o Aperol con Seven Up. Esta bebida, de sabor amargo, resulta peligrosamente adictiva, y es, sin duda, el cóctel estrella de los italianos. En Pádova, además, es también el acompañante favorito en los aperitvis, sin embargo, existen múltiples locales donde degustar otras especialidades del Venetto. En los alrededores del Duomo, la catedral, nos encontraremos con vinotecas de lo más autóctonas donde tomarnos un Bardolino o un Proseco. Nosotros recomendamos dos locales donde sentirte un verdadero italiano: Bacanale y Althanor. Populares por su ambiente y por sus deliciosos cócteles.

Estamos seguros que en tu próxima visita a Venecia no perderás la oportunidad de conocer Pádova. Desde la estación central de Santa Lucía podrás llegar fácilmente, además de en la línea regular de autobús. ¡No puedes faltar a tu cita con el Spritz!