Un pueblo en la roca: Setenil de las Bodegas

¿Creías haberlo visto todo? ¿A que no conoces uno de los pueblos más curiosos de España? Sí, mira la foto una y otra vez y ¡créetelo! ¿Estás pensando lo mismo? Cómo ha ido a parar ese pueble ahí, pues sí, como podrás imaginarte el origen de Setenil de las Bodegas es de lo más curioso y no es para menos. Se encuentra al nordeste de Cádiz y sí, este pueblo se está bajo las rocas, ¡literalmente!

Setenil de las Bodegas

El pueblo está ubicado en una elevada pendiente que recorre el curso del río Guadalporcún. En la parte alta de esta pendiente se encuentra el castillo y en la parte más baja de la pendiente los vecinos construyeron sus casas. Estas casas se encuentran incrustadas en la roca aprovechando el hueco que el río ha creado en ella a lo largo de los años. Este tipo de construcciones son conocidas como “abrigo bajo roca” que lo que hace es cerrar la roca y no excavarla.

Cuenta la leyenda que en Setenil de la Bodega, Isabel la Católica tuvo un hijo que murió pocas horas después de su nacimiento. De vivir, habría recibido el nombre Sebastián, por ello, en el mismo lugar donde se dice que lo tuvo, se construyó la primera iglesia del pueblo que lleva por la nombre la Iglesia de San Sebastián. Pero mucho antes, ya había habido asentamientos en la zona, ya que las cuevas que se pueden encontrar en el pueblo sirvieron de refugio para los primeros que habitaron el lugar.

Si visitas la localidad también podrás realizar varias rutas turística a caballo, andando o en bicicleta como por ejemplo, la Ruta de los Bandoleros que sale de las Cuevas de San Román y atraviesa el bosque de encinas o la Ruta de los Escarpes del rió Trejo con la recorrerás el borde del rio Guadlporcum o la Ruta del Viajero que se trataba de una de la vías comerciales más importantes durante los siglos XVIII Y XIX.

Setenil de las Bodegas

Cerca de allí podrás visitar las ruinas romanas de Acinipo, conocido también como Ronda la Vieja, que tiene unas preciosas vistas a la Sierra de Grazalema. Pero sin duda, la mejor época para visitar el lugar es Semana Santa para conocer los tradicionales desfiles por el casco urbano de la localidad.

Otro de los puntos fuertes del lugar es la gastronomía cuyo producto más destacado es el aceite de oliva virgen extra que cuenta con Denominación de Origen Sierra de Cádiz. Ir de tapas es algo muy común en este pueblo para poder degustar platos típicos como la sopa cortijera, las migas, las tortas de aceite, la carne de membrillo  o el gazpacho andaluz.