¿Qué se necesita para un día perfecto en la playa?

A mucha gente no le gusta ir a la playa porque tantas horas en el mismo sitios les aburre, se cansan del calor, tienen sed o hambre, etc. Por eso os queremos dejar algunas ideas para que disfrutéis de un día de playa perfecto, donde todos estéis a gusto.

Uno de los principales problemas y que más suele agobiar a los “no-amantes” de la playa es el calor. Por eso nunca os olvidéis de la sombrilla, puede ser un trasto molesto, pero si pensáis pasar todo el día al sol, agradeceréis poder resguardaros en algún momento del pleno sol, ya sea para comer algo o hacer una mini-siesta. Mucho rato al sol al final puede resultar pesado y una sombrilla puede convertirse en la salvación.

Importante también es la toalla de playa ¿qué material escoger? ¿qué tamaño? Y cuanto antes asumáis que es imposible que no se os llene de tierra, mejor. Por eso es importante que llevéis una toalla bastante amplia, para que no tengáis que estar todo el tiempo estirándola bien, o quitando la tierra (que irremediablemente) os va a entrar.

toalla playa

Otro factor importante también en la elección de las toallas de playa es el material de producción. Precisamente por esta razón, es importante escoger una tela suave, elaborada con materiales naturales,como el algodón (posiblemente 100%),y que sea también transpirable. Las toallas de algodón son generalmente más delgadas y ligeras y se secan muy rápido: ideales para el camino de la playa a casa.

Para disfrutar de un buen día de playa tampoco podéis olvidar llevar comida y bebida, aprovechar para llevar aquellas cosas que no soléis comer de diario, patatas fritas o similares, refrescos, golosinas y alguna que otra cosa de chocolate. Con esto haréis que el momento de picotear sea mucho más divertido.

Recordad también llevar algún que otro juego, si tenéis hijos no olvidéis el cubo y la pala, ¡sirven para entretener tanto a grandes como a pequeños! Otra opción son las palas, las cartas, parchís, etc… que seguro que os hacen pasar un buen rato.

Teniendo en cuenta todo esto seguro que conseguís disfrutar de una larga jornada de playa sin que nadie se agobie. Y por supuesto, ¡no olvidéis pegaros unos cuantos baños!