Un recorrido por el Londres de James Bond

 

 

Es el agente secreto de ficción más popular de la historia. Sus libros fueron todo un fenómeno social y sus distintas películas han atraído a las salas de cine a millones de espectadores. Es elegante, astuto, intuitivo, seductor, expeditivo y refinado. Es Bond, James Bond. Si vas a realizar un curso de ingles en Londres, debes saber que hay una serie de lugares dentro de la ciudad que inspiraron a Ian Fleming para escribir sus novelas; y aparecen como escenarios recurrentes en varios de los posteriores filmes.

 

Uno de los lugares más emblemáticos de las películas del agente secreto es el edificio de inteligencia militar MI6, ubicado a orillas del río Támesis, en Vauxhall Cross. Seguro que antes de iniciar tu curso ingles Inglaterra sabes que en este lugar trabaja James Bond y desde aquí se diseñan sus arriesgadas operaciones. En realidad, este espacio pertenece a la agencia exterior de inteligencia británico y ha sido el responsable de diferentes operaciones secretas ultramar.

 

Si continúas tu recorrido por las ribera del Támesis durante tu curso ingles Inglaterra, llegarás hasta el Imperial War Museum (5 Lambeth Road, a una media hora caminando del MI6), en el que se exhiben diferentes elementos utilizados por los espías durante los conflictos bélicos británicos en el exterior.

 

Cuando acabes tu visita, cruza el Lambeth Bridge, continúa recto por Horseferry Road, toma Buckingham Gate y te plantarás en la residencia oficial de la Reina Isabel II, otra localización común en las películas de James Bond. ¿Viste la gala de inauguración de los Juegos de Londres? Entonces recordarás que Daniel Craig y la monarca hicieron un “cameo” delante de millones de espectadores, partiendo desde este palacio.

 

Una vez visto este bonito lugar, se puede continuar la ruta de James Bond por Londres si cruzas St. James Park durante tu curso de ingles en Londres. En menos de 15 minutos llegarás a la lujosa calle de mismo nombre en la que se encuentra el Hotel Duke’s. En el bar de este hotel, cuentan, se inspiró Ian Fleming para idear la frase “agitado, no removido” con la que su personaje más famoso pide su vodka martini. Eso sí, antes de pedir uno, cerciórate de que tienes la cartera bien llena, pues el lugar no es barato.

 

Si continúas tu paseo hacia Whitehall St, podrás ver la Old War Office, la oficina a la que Bond volvía después de sus misiones. Hoy en día es una de las sedes del Ministerio de Defensa. Y otro día te apetece hacer una ruta por carretera, a menos de dos horas de Londres, cerca de Southampton se encuentra el National Motor Museum, que reúne algunos espectaculares coches utilizados por el agente 007.