Viaje al corazón de la Selva Negra

Las playas abarrotadas de gente o las grandes ciudades de tráfico ininterrumpido están bien pero, ¿qué me dices de esos parajes naturales capaces de dejarte sin habla? perderse entre bosques y senderos y encontrar de pronto un manantial de aguas puras y cristalinas, o toparte de repente con una gran montaña que invite a escalar sus empinadas laderas para disfrutar de unas vistas únicas.

El turismo mochilero, el aventurero o el ecológico, como prefieras llamarle, supone un soplo de vida y de energía para nuestras mentes agitadas y estresadas. Así que hoy nos trasladamos a la zona más meridional de Alemania, a un frondoso y boscoso terreno de más de 6.000km² de extensión conocido como La Selva Negra, Schwarzwald en alemán… ¡Bienvenidos al Norte!

Terreno forestal de la Selva Negra

Schwarzwald//Amicus Telemarkorum

La Selva Negra es un territorio abrupto y con algunas zonas inexploradas, se solía decir hace tiempo que era un lugar fuera de los mapas. Llamada “selva negra” porque los altos abetos y los árboles de enmarañadas ramas impiden el paso a los rayos del sol y dan lugar a una penumbra absoluta. Pero la Selva Negra tiene rincones muy acogedores y que presentan paisajes naturales que cortan la respiración. Es un territorio de castillos y de casas de leñadores donde fácilmente podemos imaginarnos los cuentos de nuestra infancia, como el de Hansel y Gretel, La Bella Durmiente o Caperucita Roja.

Atrévete a explorar los inhóspitos así como también los hospitalarios lugares que esconde la Selva Negra, prueba la tarta del mismo nombre que es famosa en todo el mundo, visita las principales ciudades y observa con tus propios ojos las colecciones de relojes de cuco que son típicos allí, uno de ellos, el más grande se encuentra en el pueblecito de Triberg y su tamaño le hizo ganar una mención más que merecida en el Libro de los Récord Guinnes.

El reloj de cuco de Triberg

El reloj de cuco más grande//eurosplat.com

En primer lugar tienes que saber que una de las ciudades más bonitas de este forestal terreno es Friburgo. Esta ciudad se caracteriza por su buen tiempo, es por ello quizá que sus habitantes rebosan esa felicidad que se contagia de una manera tan rápida, además, son personas muy hospitalarias y te sentirás muy cómodo durante tu estancia aquí.

Esta ciudad al sur de Alemania y en plena naturaleza cuenta con un patrimonio cultural, artístico y también gastronómico que es excelente. Desde su imponente catedral, su precioso casco antiguo hasta sus encantadoras cafeterías y sus numerosas tabernas. Los canales, los restos de la antigua muralla, sus innumerables plazas… Friburgo es una ciudad donde prima la naturaleza, la llamada “Green City” apuesta por el cuidado del medio ambiente y se ha convertido en un importante modelo a seguir para otras grandes ciudades de todo el mundo.

La "Green City" desde las alturas

Friburgo “Green City”//James Russell

Otra ciudad que se haya dentro de los albores de la Selva Negra es Baden-Baden. Conocida mundialmente como la ciudad de los balnearios donde las aguas que usan proceden de los manantiales más profundos de la Selva Negra. Los balnearios tienen un prestigio muy importante y forman parte del turismo más activo, muchas personas viajan hasta esta ciudad para sumergirse en aguas templadas y muy calientes en entornos totalmente naturales.

La cultura tiene un gran hueco en Baden-Baden con el edificio de Festpielhaus que es el segundo teatro para óperas y conciertos más grande de toda Europa. A destacar también el Kurhaus que da vida a uno de los casinos más bonitos del mundo. También recomendamos un tranquilo paseo a través de la avenida Lichtentaler donde a su alrededor abundan muchas zonas verdes.

Lujoso y elegante casino

Kurhaus/WebCasinoBadenBaden

En cuanto a los pueblos te sorprenderán las cascadas y los relojes de cuco de Triberg; las casitas de entramado de madera de Gengenbach; el increíble monasterio benedictino de Sankt Peter; los viñedos de la localidad de Sasbachwalden que es considerado el pueblo más bonito de Alemania por la propia población alemana; el precioso lago Mummelsee situado muy cerca de Seebach; el espléndido vino de Durbach y otros muchos pueblos con gran encanto de los que no querrás marcharte.

Por supuesto, el punto fuerte de este viaje son las excursiones que se pueden hacer alrededor de la exuberante naturaleza. Además en tu recorrido por la Selva Negra te toparás con grandes y hermosos castillos de cuento, como el del Rey Loco, una gran fortaleza que se encuentra de camino a Baviera. Si este castillo te resulta familiar es que eres un gran apasionado de Disney, pues el mismísimo Walt Disney eligió este castillo para diseñar el típico logo de las películas animadas que todos hemos visto cuando éramos pequeños.

El Castillo que sirvió de inspiración a Walt Disney

Castillo del Rey Loco//lancastria

No puedes perderte tampoco uno de los lugares más turísticos de la Selva Negra, el Lago Titisee, un lago que destaca por el intenso azul de sus aguas, rodeado por espesos bosques y que tiene su particular encanto por las tiendecitas que lo rodean donde comprar todo tipo de productos típicos. ¡El paseo en barca es obligado!

Otro lago, menos turístico y mucho más tranquilo que el anterior, es el de Schluchsee, perfecto para embriagarse del aire fresco de las montañas y para realizar un agradable picnic, el lugar perfecto para descansar con paisajes absolutamente embaucadores.

La Selva Negra esconde muchos rincones dignos de descubrir y de explorar pero para ello debes enzarzarte en la emocionante aventura de recorrer los senderos que recorren este territorio tan boscoso. Atrévete a descubrir una de las zonas naturales más bellas del mundo entero, en la región más al sur de Alemania te esperan miles de excursiones, de hazañas e historias por vivir ¡No te lo pierdas!